Bosnia y Herzegovina, debut mundialero con una mochila de historias políticas.

Bosnia y Herzegovina, debut mundialero con una mochila de historias políticas.

De los 32 países que están hoy en Brasil 2014, el único que nunca antes estuvo en un Mundial es Bosnia-Herzegovina, un país de poco más de 4 millones de habitantes que existe recién desde hace 22 años, cuando Yugoslavia estalló en pedazos.

El horror de la guerra:
Casi 100 mil muertos, un millón de desplazados y una limpieza étnica sistemática. Ese es el frío resumen del conflicto más sangriento que asoló Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Tuvo lugar en Bosnia desde abril de 1992 –empezó el mismo día que declaró su independencia– y se prolongó durante dos años y medio.  

Dentro de Bosnia-Herzegovina convivían musulmanes, serbios y croatas. Tras su completa ruptura de la antigua Yugoslavia, el ejército serbobosnio inició una brutal campaña contra el flamante país con el objetivo de fundar la Gran Serbia. 
 
Dos hitos negros de esta conflagración fueron el sitio de Sarajevo, capital bosnia, que fue el más prolongado de las guerras modernas, y la masacre de Srebrenica, donde más de 8 mil bosnios (incluidos niños y ancianos) fueron exterminados.

 

Asmir Begovic que estará en el mundial; Cuando tenía apenas 4 años, su familia tuvo frente a la muerte. “Mis padres y abuelos habían hecho su vida en Bosnia y lo perdieron todo”, recuerda Begovic. Todos huyeron de su ciudad en el este del país a Alemania, primero, y a Canadá después. “Adoptamos la cultura de todos, pero no dejamos de ser bosnios”.

Edin Dzeko; es la figura excluyente de la selección. El mundo lo conoce por sus goles en el Manchester City. Lo que se sabe menos es lo que vivió de niño en Sarajevo. “Tenía 6 años cuando la guerra empezó. Destruyeron mi casa, así que fuimos donde mis abuelos. Éramos 15 personas en un departamento de 35 metros cuadrados. A mis padres les estresaba que todos los días algún conocido moría”.

Vedad Ibisevic; es otro nombre reconocido del equipo. Su padre y su tío murieron en el conflicto y el barrio donde vivía fue arrasado. Al igual que muchísimos bosnios, se convirtió en un refugiado más en el mundo, hoy ya en casa. “Un gol, para nosotros, es mucho más que un gol”, dice el delantero. Con tamaña tragedia detrás, debe ser la pura verdad.

 

En la portería, como titular indiscutible para Susic está Asmir Begovic. Portero de 25 años y consolidado como titular en las filas del Stoke City, al cual desembarcó en la temporada 2009/2010. Su juventud contrasta con sus cuatro años de experiencia en la Premier League, donde se ha ganado un sitio y hasta se especula con un posible interés del Arsenal de cara al verano. Por lo tanto, no hay duda alguna, Begovic será el encargado de defender los tres palos en Brasil.

En la línea defensiva, acapara el mayor protagonismo en el eje central Emir Spahic, líder y capitán del equipo. Conocido en España por sus dos temporadas jugadas en el Sevilla (2011/2012-2012/2013) y después de una corta experiencia en tierras rusas en el Anzhi (media temporada), ha disputado esta última campaña con el Bayern Leverkusen, donde ha jugado un total de 34 partidos como central titular. A sus 32 años, será el encargado de poner la experiencia y el saber estar en una selección en la que acumula ya 61 internacionalidades, segundo jugador que más veces se ha enfundado la camiseta.

En el lateral derecho, está Mensur Mujdka (28 años). Actual jugador del Friburgo, donde lleva ya un total de cinco temporadas, destaca por su polivalencia, su seguridad defensiva y su experiencia en la alta competición. De técnica más bien limitada, su función en el equipo radica en las tareas defensivas, es decir, no es un lateral de perfil ofensivo, lo sabe Susic y lo sabe el propio jugador, pero su capacidad para ejercer la misión encomendada por el entrenador le han permitido ganarse un puesto fijo en el once titular. En la otra banda, se encuentra Senad Lulic. Sus 27 años le otorgan la madurez y plenitud necesaria para ser una de las piezas fundamentales de Bosnia. Titular en la Lazio, es un lateral con mucho peso ofensivo que puede jugar de interior o incluso de extremo. Su gran capacidad física le permite recorrer la banda de arriba a abajo constantemente, además tiene un buen disparo que le hace sumar en la faceta goleadora. Susic lo situa como carrilero muchas veces y le da buen resultado. Su actuación en Brasil promete no defraudar.

En el medio del campo, formado (normalmente) por un total de cuatro jugadores, encontramos en primer lugar a Adnan Zahirovic. Mediocentro defensivo que se encargará de aportar músculo y realizar el trabajo sucio. Jugador de 22 años y actual militante en las filas del Dinamo de Minsk (Bielorrusia), no brilla por su técnica ni se espera de él un futuro crack. Sus virtudes radican en un físico potente y una gran disciplina que concuerdan con el sistema de Susic. Por otro lado, aparece Sejad Salihovic, pieza básica en el mediocampo de Bosnia. Después de su debut en el fútbol profesional en el Hertha (2005), el año siguiente pasó a formar parte del Hoffenheim, donde actualmente sigue defendiendo su camiseta. Tiene 28 años y, por lo tanto, ya se sabe manejar en el fútbol de alto nivel. Destaca por una gran zurda que desempeña un papel principal a balón parado y a la hora de asisitir a los delanteros. Otro nombre importante es Zvjesdan Msimovic. La ”vecchia signora” del equipo, a sus 30 años es el juador que más veces ha vestido la camiseta de Bosnia. Canterano del Bayern de Múnich, ha pasado gran parte de su carrera en Alemnaia donde llegó a formar parte de aquel histórico Woflsburgo que ganó la Bundesliga (2009). A partir de entonces, ha pasado por el Galatasaray, Dinamo de Moscú y el Guizhou Renne (China), su actual club. Su posición natural es la de medio ofensivo, pero con la selección suele jugar más pegado a la izquierda, y cede el papel a Miralem Pjanic. Junto con Dzeko, los jugadores más importantes de esta selección. Pese a su juventud (22 años), lleva ya varios años en la élite, primero en el Lyon y actualmente en la Roma desde 2011, por lo que experiencia le sobra. Es el cerebro del equipo, el encargado de distribuir, asistir y pausar el partido. El juego ofensivo de Bosnia no se entendería sin él. Tiene la confianza máxima de Susic y sabe que el devenir de su equipo pasa por sus botas.

llegamos a la delantera, la encargada de materializar las ocasiones y transformarlas en goles. Para esta tarea, encontramos, en primer lugar, a Vedad Ibisevic. Delantero titular del Sttutgar, a sus 28 años, logró la pasada temporada sus mejores cifras goleadoras de su carrera (25), y sigue en buena forma tras las 15 dianas de ésta. Jugador fuerte y potente que destaca por su hablidad en el remate de cabeza. Sus cualidades le han hecho brillar en Alemania e ilusionar a Bosnia. Se entiende muy bien con Dzeko y sabe aprovecharse de la cantidad de defensas que éste último atrae. Y, en segundo lugar, la estrella indisctuible y jugador más importante de este equipo, Edin Dzeko. Todas las esperanzas del país están dipositadas en él. El ”diamante bosnio” destaca por su potente físico acompañado de una gran calidad y técnica. Sabe jugar muy bien de espaldas y a la hora de rematar balones se mueve como pez en el agua. Pese a no contar mucho en los planes de Pellegrini a inicio de temporada, ha sido decisivo en sus últimas actuaciones marcando goles que le han dado la Premier League a los ‘cityzens’. Por lo tanto, llega en buena forma y el papel de Bosnia en Brasil dependerá mucho de que la mantenga. Aún y así, sin duda es uno de los jugadores a seguir en la cita brasileña.