Ecuador suele ser una selección que se clasifica a los mundiales por el simple hecho de sacar el 100% de los puntos en su casa, y ganando fácilmente. No son partidos en los que se opongan mucho los rivales, Ecuador se hace muy fuerte de local, característica distinta cuando sale de casa y defecto que no afectó en esta eliminatoria, pero que si te visitaba no tiritabas por la posición en que iban en la tabla de posición, históricamente se hacen fuerte de local, gracias a su altura, clima, humedad. "Lo desconocido", viene de lo mismo, se sabe poco el papel que podría llegar hacer en este grupo que tampoco es un difícil grupo.
A partir de este once Rueda y la selección a la que dirige abogan por un juego más ofensivo o más defensivo según el rival y las necesidades del partido en cualquier caso basado en la fortaleza defensiva -sólo 16 goles en 16 partidos ha encajado la ‘Tricolor’ durante el proceso clasificatorio-, y, sobre todo, el juego por bandas de Valencia y Montero apoyado por el gol de Caicedo. Desempeñándose como extremos a la pura usanza, -aunque el del Manchester United es susceptible de ser usado en otras demarcaciones como demostró Rueda contra Honduras-, Jefferson Montero y Luis Antonio Valencia son las alas que hacen volar a Ecuador en ataque. La habilidad, desborde y rapidez de ambos convierten a la ‘Tricolor’ en un rival temible no sólo en los contragolpes y en jugadas con espacios, sino también a balón parado, ya que tanto el de Morelia como el del United poseen un guante para botar la faltas.
La velocidad y el talento que poseen Montero y Valencia para centrar -tanto en altura como en raso-, son el cóctel perfecto para que una bestia con potencia como Caicedo meriende goles a raudales. ‘Felipao’ es el delantero rápido, fuerte y no exento de calidad que siempre se encuentra en el lugar oportuno del área para sacar brillo a las jugadas de Valencia y Montero. Formaba con el ‘Chucho Benítez’ un par de tipos difíciles de lidiar para las defensas rivales y aún no ha encontrado el sustituto ideal aunque son muchos los candidatos a ello, algo que comentaremos más adelante. A pesar de que lo habitual sea jugada de banda producida por alguno de los dos extremos y remate de Caicedo o de algún otro jugador, no es extraño ver a Valencia asistir y Montero llegar a posiciones de remate para marcar y viceversa. ste tipo de juego, lanzado desde las bandas por Montero y Valencia y culminado por el olfato goleador de Caicedo, convierten a Ecuador en una selección que pretende ser muy directa hasta el punto de que busca constantemente los costados, incluso a la hora de abrir espacios cuando no los hay, buscando salida especialmente en la banda de Valencia. Esta insistencia por este tipo de juego dan otra virtud a la hora de atacar equipos replegados a la ‘Tricolor’, ya que enfrentándose a un combinado con dos extremos tan peligrosos y que aprovechan el más mínimo palmo de terreno que se les conceda, los rivales no pueden olvidarse de la banda contraria a la que transcurre la jugada por lo que tienen que ser meticulosos en las vasculaciones.
Otras de las lamentaciones para el mundial lo sufren en Ecuador, es Segundo Castillo que se pierde el mundial, en un "amistoso" versus el seleccionado mexicano. Por lo tanto Castillo que era un titularísimo, no podrá ir. El experimentado Ayoví -34 años-, pone buenos centros mientras que Paredes tiene un quiebre, pues antes de ser convertido a lateral derecho en la selección por Rueda jugaba en el centro del campo. Esto le convierte en un jugador más osado, pero siendo al mismo tiempo más proclive para perder balones.
Ecuador puede asumir la iniciativa o adoptar una postura más defensiva según el partido, el rival y las necesidades pero según lo visto y el estilo de juego de la ‘Tricolor’, parece que los pupilos de Reinaldo Rueda pueden ser más dañinos defendiendo y saliendo a la contra por un triple motivo: su solidez atrás, la mayor facilidad para explotar el juego de bandas habiendo espacios al contragolpe y la dificultad por crear juego cuando se trata de penetrar en sistemas defensivos cerrados.
